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Otorrinolaringología. Parte I| Tumores del oído, otoesclerosis, síndromes auditivos de origen vascular y su influencia en la conducción.

Tumores del oído externo.

  • Los benignos son poco frecuentes, y crecen obstruyendo el conducto como los osteomas.
  • Los malignos de origen epitelial o conjuntivo, en inicio son poco dolorosos pero infiltran y crecen con mamelones vegetantes que obstruyen el conducto.

Tumores del oído medio.

  • Los benignos son muy raros. El tumor glómico yugular produce acúfenos pulsátiles, vértigos, hipoacusia y otorragia, que incapacita la conducción. ç
  • Los malignos como los epiteliomas y sarcomas, son más frecuentes que los benignos, pero son tumores raros.

    Cursan con dolor como en una otitis aguda, hipoacusia de transmisión y supuración.

    Con frecuencia se produce parálisis facial y alteraciones laberínticas. Su pronóstico es muy malo e incapacitan la conducción.

Otoesclerosis.

Es una afección hereditaria de la cápsula ótica del laberinto, que provoca hipoacusia progresiva de transmisión por bloqueo del estribo en la ventana oval.

Si el oído interno también se afecta, se produce hipoacusia de percepción.

En ciertas formas, la hipoacusia puede ser pura de percepción.

El paciente frecuentemente oye mejor en ambientes con ruido, y puede manifestar acúfenos y silbidos, a veces de tal intensidad que llegan a ser intolerables. Es raro que existan vértigos.

El paciente empeora en periodos de fatiga, ansiedad, depresión y debilidad. Las mujeres empeoran en embarazos, lactancia y menopausia.

Requiere tratamiento quirúrgico o prótesis acústica.

Síndromes cocleovestibulares de origen vascular. Insuficiencia vértebrobasilar.

  • Estenosis de la arteria vertebral.

    Producida por artrosis, aterometosis, trombosis, etc.

    El flujo sanguíneo de la arteria vertebral contralateral es suficiente para irrigar ambos laberintos.

    Pero, en ciertas posturas de la cabeza, hacia detrás y lateralmente, este flujo puede bloquearse parcialmente y producir una insuficiencia vascular momentánea, que provoca a su vez la crisis con vértigo, lipotimia, vómitos y silbidos en los oídos.

    Al colocar la cabeza en su postura habitual se restablece la normalidad.

    El conductor con este problema corre el riesgo al realizar las maniobras en adelantamientos, cruces o aparcamiento, de desencadenar la crisis y producir un accidente.

  • El “robo de la subclavia”:

    Se produce si la estenosis se encuentra a nivel del propio tronco de la subclavia por encima del nacimiento de la arteria vertebral, entonces la porción inferior de la subclavia recibe a contracorriente el flujo sanguíneo que procede de la vertebral.

    Cualquier movimiento excesivo del brazo que el conductor realice, provoca una isquemia de la fosa posterior y un síndrome vertebral con vértigos, lipotimia y debilidad de piernas.

    En los casos posibles se requiere tratamiento quirúrgico óseo o vascular para solucionar el problema.

  • Insuficiencia de la arterias vertebrales y del tronco basilar.

    Si el origen es una trombosis amplia, los trastornos son graves como consecuencia de la isquemia bulbar.

    En los casos leves se produce debilidad de piernas (“Drop Attack” por isquemia piramidal), vértigos, hipoacusia y silbidos.

  • Arterioesclerosis difusa de la fosa posterior.

    Se manifiesta una hipoacusia bilateral de percepción progresiva, con crisis de vértigos variables, en un fondo de inestabilidad, silbidos y zumbidos.

    Con frecuencia se producen lipotimias y debilidad de piernas. El tratamiento es similar al proceso anterior.

  • Insuficiencia vascular periférica.

    Es una claudicación intermitente del laberinto por ateroesclerosis de la arteria cerebelosa media, con crisis de isquemia en el nervio auditivo y en el laberinto.

    La crisis es de hipoacusia de percepción a los agudos, zumbidos como silbidos y vértigos, típicos y bien sistematizados en un sentido.

Consejo sobre tumores del oído externo.

Incapacitan de forma variable dependiendo de la cirugía requerida y del tratamiento coadyuvante.

El médico informará de la capacidad auditiva en cada momento y de la posible interferencia con la conducción.

Consejo sobre tumores del oído medio

Los tumores del oído medio sintomáticos impiden conducir.

Después de la recuperación quirúrgica, es obligatorio evaluar la adecuada capacidad auditiva, y confirmar la ausencia de vértigos en las sucesivas revisiones.

Consejo sobre otoesclerosis.

La conducción viene determinada por la capacidad auditiva y la ausencia de acúfenos incapacitantes.

Es conveniente el informe médico del especialista con las limitaciones que pueden influir en la conducción.

Después de la recuperación quirúrgica, es obligatorio evaluar la capacidad auditiva en las sucesivas revisiones, con informe del especialista que permita la adecuada valoración para la obtención o prórroga del permiso de conducir.

Consejo sobre síndromes cocleovestibulares de origen vascular. Insuficiencia vértebrobasilar. Estenosis de la arteria vertebral

El médico advertirá a su paciente si es conductor, del riesgo que corre al volante si necesita forzar la cabeza y el cuello en la realización de maniobras.

Le debemos recomendar que conduzca por vías no complejas, con pocos cruces, que aparque en batería, y que procure no adelantar pero mantenga la distancia de seguridad y la velocidad adecuada.

Consejo sobre síndromes cocleovestibulares de origen vascular. Insuficiencia vértebrobasilar. El “robo de la subclavia”

El médico debe aconsejar de los riesgos en la conducción en cada uno de los casos y de los movimientos no recomendables que pueden poner en juego la vida.

Consejo sobre insuficiencia de la arterias vertebrales y del tronco basilar

Esta enfermedad incapacita en gran manera al conductor dependiendo de la gravedad del cuadro.

El médico desaconsejará la conducción en los casos necesarios por la seguridad del paciente y de todos.

El tratamiento con frecuencia basado en anticoagulantes y vasodilatadores, conlleva efectos secundarios y riesgos añadidos en la conducción, que deben advertirse.

Consejo sobre arterioesclerosis difusa de la fosa posterior

Incapacita para la conducción en gran medida, por lo que queda a criterio del médico establecer si la mejoría en el tiempo permite conducir sin riesgo.

Consejo insuficiencia vascular periférica

Es difícil la conducción, si el tratamiento aplicado médico o quirúrgico, no consigue eliminar los síntomas. El médico informará al paciente si considera conveniente que no conduzca.